El Museo Jumex presenta la primera exposición individual en México del artista reconocido por sus instalaciones inmersivas

James Turrell (Los Ángeles, 1943) construye realidades inexistentes, y la luz es su única herramienta para crear espacios imaginarios donde el espectador ve lo que no hay: lo irreal. Es la experiencia de vivir lo intangible.

En las instalaciones inmersivas del artista, la luz inmaterial se convierte en un objeto, e incluso en una escultura. A veces es un cuadrado azul que emana del muro, y otras un amplio círculo que simula la entrada a otro mundo. Ambos son una trampa al ojo humano; un juego de percepción visual construido con luces de colores pastel.

Por primera vez, Turrell monta en México una exposición individual en el Museo Jumex, con una serie de piezas que colocan al espectador en la incertidumbre de su realidad. Titulada Pasajes de luz, la muestra revisa la trayectoria del artista para entender por qué es considerado uno de los iconos del arte contemporáneo.

Kit Hammonds, curador en jefe del museo, señala en entrevista que se exhibirán piezas desde 1968, año en que Turrell fue reconocido formalmente como creador, pasando por sus instalaciones de los finales del siglo XX, hasta una nueva propuesta titulada Ganzfeld, la cual toma toda la sala del segundo piso.

En este trayecto, las selfies y el video están prohibidos; no sólo por cuestiones de derechos de autor, sino por Turrell busca construir una experiencia visual y sensorial sin alteraciones externas, afirma Hammonds.

En toda su carrera la luz ha tenido muchos roles en su vida. La luz es el sujeto para decir cómo la te hace ver cosas, cómo vemos el mundo. Pero con los años, se ha convertido en una exploración de su significado espiritual, pues en muchas culturas representa otro mundo, otro poder, y James está interesado en la religión, interesado en la idea de la luz como la puerta de un mundo. No niega sus efectos y significados científicos y espirituales, acota.

Entonces, Turrell coloca al público dentro de una habitación iluminada completamente de azul al punto de parecer que los muros están pintados. En una esquina, emerge un cubo de una tonalidad más suave, y el ojo a simple vista verá ese gran cuadrado tridimensional. Pero éste no existe. No está. Es la instalación Squate blue (1968) que pertenece a la colección Jumex.

James encuentra una forma interesante de hacer la luz física en una experiencia espiritual; es un trabajo que va sobre la idea del arte conceptual y plantea no mirar el objeto, sino vivir la experiencia. Es el concepto del arte de finales del siglo XX, donde se buscaba romper con lo tangible, y James –usando sólo la luz– es de los pocos artistas que van en esta dirección donde la idea importa más que el objeto.

  1. La muestra Pasajes de luz abre al público el 22 de noviembre y permanecerá hasta el 29 de marzo de 2020.
  2. Se está planeado el ciclo de charlasTodo lo que siempre quisiste saber sobre el arte contemporáneo y no te atrevías a preguntar.
  3. Incluye nueva obra de sus series más importantes, que se distribuirán en dos de las galerías del museo.

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