Por Eduardo Mondragón

La opinión del crítico de cine se ve reflejada en las taquillas y en la actualidad, las redes sociales son un espacio donde las posturas y reflexiones sobre una película consiguen el contacto entre lectores y el crítico. Oscar Uriel, un crítico de cine que se ha dedicado a su público desde sus inicios en ’24 por segundo’, quién hasta este momento posee de un renombre y un número de seguidores que voltean a ver su columna, no solo para elegir qué ver en el cine sino también para saber cómo aproximarse a los títulos que Oscar comenta. En entrevista con Vicio, el también productor de teatro, nos platica cuál es su papel como crítico, como cinéfilo y cuál es el panorama actual de la industria del cine en México.

Papel de la crítica y dónde queda Oscar Uriel

Para empezar, yo la verdad el término de crítico, salvo porque la gente me lo da, pero yo no lo uso. yo siempre he pensado que la crítica es una especie de acompañante al espectador. O sea, es una opinión aparte. Tú vas al cine y comparas tu opinión con la de alguien más. Es como ir al cine con un amigo. Probablemente al escuchar la opinión de otra persona, te puedas dar cuenta de cosas qué no viste en la película. O reafirmar las cosas que te gustaron o que te disgustan. Entonces, para mí, la crítica es una métrica de tu propia opinión ¿sabes?

Quiero decir, a mí los críticos que me gustan, los leo  porqueme gusta cómo escriben, me gusta su estilo, me gusta que tengan sentido del humor. Yo la verdad, me alejo totalmente de la crítica que es ‘esta cosa es muy mala’ o ‘esta cosa es muy buena’, porque no creo en eso. Siento que una película por más virtudes que tenga o no, se puede hacer un análisis, eso es a mi lo que me interesa, el poder estudiar una película, hacer una disección, encontrar cosas buenas y malas. Pero siento que hay una tendencia que tiene que ver con la proliferación de la opinión por medio de las redes sociales, que es la de descalificar inmediatamente una película: ‘eso es una porquería’ o incluso hypearla.

Es una tendencia que a la gente le gusta. Siento que a las nuevas generaciones; me ha tocado ver la transición de los lectores en cuanto a su gusto, he trabajado en muchos medios, he visto como los medios se han adaptado a las nuevas formas de comunicar y, la tendencia es esa. El ser de pocas palabras”.

La aparición de los 140 caracteres fuerza a ser menos profundo en la opinión y análisis de algunos críticos.

Totalmente. Y si lo llenas de adjetivos, que es una cosa que yo detesto, es decir, cuando escriben: ‘esta película es bella, hermosa, esplendorosa, contundente, espantosa…’, los adjetivos calificativos me parecen una salida fácil de la opinión.

No es algo exclusivo de nuestro país, es una tendencia mundial. Obviamente, nuestro país adopta esa manera y la traduce a su forma, pero a mí me emociona mucho. Tengo colegas que suelen ser un tanto renuentes a las nuevas herramientas. Incluso los he visto con dificultad para publicar ahora. Porque antes te pedían muchos caracteres y ahora, como dices tú, te piden 140. Y a mí no; yo siempre he sido muy aliciente para poder continuar con mi trabajo, y me emociona mucho. Sí, hay cosas que no entiendo mejor, pero no me aburro, lo peor que te puede pasar es caer en el aburrimiento. El día que pase eso, me dedicaré a otra cosa”.

Panorama del cine en México, desde ’24 por segundo’ hasta la actualidad.

“Sería una mentira si te digo que sigue igual, hay cambios muy evidentes. Probablemente en lo que sí estoy de acuerdo, es que seguimos sin tener una estructura como industria. Obviamente se hacen más películas, porque hay un estímulo fiscal, que yo creo que conoces, el EFICINE. Lo que provocó este incentivo, y ojalá no lo quiten nunca, es que se produjeran películas. Esto no quiere decir que las películas que se producen son buenas, son cosas totalmente distintas, pero lo que creo que se ganó es el público.

Cuando yo empecé, en ’24 por segundo’ la película mexicana era un evento, porque NO había películas mexicanas. Recuerdo la semana de cine mexicano en el latino, yo iba todos los días, porque no sabías si la ibas a volver a ver. Ni en la cineteca, ¿sabes? Ahora, incluso está legislado, que la Cineteca le debe dedicar tantas salas al cine mexicano.

Entonces, no sabías, si una película la ibas a ver o no. Yo vi Cronos en el latino, con mi pareja. Y obviamente había una cuestión nacionalista, de vamos a ir a ver la película porque es mexicana. Y todas las películas eran intenciones autorales. Todo mundo quería ser el nuevo Bergman, todo mundo quería imitar a sus gurús de la escuela. Y no había cine de género.

Por ejemplo, lo de Memo del Toro, que ahorita está de moda, era como una excepción así y era una locura. Vaya, Cronos’ es una película de género y no. Y lo que me ha tocado ver a lo largo de los años es eso, ver cómo el público regresó al cine a ver películas nacionales. Porque el cine mexicano estaba inmediatamente ligado a que estaba mal hecho”.

El estigma del cine mexicano

“Tiene que ver con la herencia de los videohomes y del cine de ficheras. Entonces las películas que se hacían, buenas, tenían muy mala manufactura. El audio es espantoso, la foto, aun cuando tenían un buen director de fotografía, era bastante deficiente, entre otras cosas. Las de los 80’s ‘Knockout’, ‘Frida’, ‘Crónica de familia’, sí son muy interesantes de ver, pero dejaban mucho que desear, en cuanto a manufactura. A mí me costaba trabajo verlas, porque no se veía, estaban muy oscuras no. Hasta que llegó ‘Sexo, pudor y lágrimas’, la primera del boom.

“Sexo, pudor y lágrimas” fue un parteaguas en la industria nacional

Impresionante, y luego se quiso hacer como un seguimiento. Vinieron ‘Dame todo el poder’ y vinieron varias que no funcionaron, que fue cuando estuvo AltavistaFilms, luego se recuperó el público y ahora se estrena una película mexicana todos los viernes. Tiene que ver con el estímulo fiscal, pero eso tampoco quiere decir que vivamos en una industria mexicana saludable ¿sabes? Se produce,pero la gran mayoría son muy malas, desde mi punto de vista.

En México, existen dos mundos en el cine, está el de autor y el comercial repetitivo.

“Eso es mundial, no es de México. Supongo que es probabilidad. Incluso siento que en México estamos de gane respecto a otros países. No solamente es Guillermo, Alfonso y Alejandro, que todo mundo los conoce y que todo mundo quiere ver sus películas, sino como dices está Reygadas, está Amat… Yo voy todos los años a Cannes y México dicen ¿dónde está? O sea, todo mundo los conoce.

Los argentinos también tienen su cine bien padre. A mí me gusta mucho el cine argentino. Colombia de repente tiene una película interesante. Acabo de ver una Venezolana que hicieron hace poco, y obviamente corrimos todos a verla por el morbo, por qué ¿quién hace una película en Venezuela? Y México siempre ha estado. Bueno, desde que yo he estado aquí, antes no sé. Yo creo que hay muy buenos realizadores mexicanos, pero hay muy malos.

Toda esta serie de comedias románticas, a mí me parecen enajenantes. Todas que se parecen: que se casan y que no se casan, ya no sabes cuál es de Martha Higareda. Todas estas de las bodas, las detesto, ni las veo.

Muchos amigos míos trabajan ahí, entonces si las veo, a mí me arrinconan y yo no les digo una mentira, no me sale. no les puedo decir que está bien. Ellos están esperando que lesdiga que está bien, entonces prefiero evitarlas. Las que tengo curiosidad sí las veo, y las que tengo que ver, pues las veo. Pero todas esas comedias ramplonas… no. Pero también en Brasil hay ¿eh?

Responsabilidad del público

Ahora que estoy produciendo teatro, monté un Chejov en diciembre. O sea, quién monta un Chéjov ahorita ¿no? Un loco. Y tuvimos el teatro lleno. Y la gente iba. Qué gratificante, porque por malas experiencias que tienes en esto, de repente ves a la gente haciendo fila para el teatro para ver una pieza y son gente que ni les estás regalando el boleto ni los estás llevando de acarreados, que vienen del sur muy sur o muy del norte.

Lo que sí creo es que sí hay público. Ahora no hay un público proporcional. Hay más gente que prefiere ver las películas de Omar Chaparro que la de Amat. Pero Amat lo sabe, entonces hay que hacer un esquema de exhibición con base en eso. Creo que el error es salir con mil copias de una película como ‘La región salvaje’, que a mí me alucina, un peliculón. pero sabes que no es una película para todos”.

Los espacios no son suficientes

La cuestión de la exhibición es un rollo, pero también es en todo el mundo, caray. Es como McDonald’s o Starbucks. También hay Cinépolis en la India. Y de que tengamos aquí cuatro o cinco exhibidoras, pues sí. Pero, siendo bien honesto, desde mi punto de vista, yo nunca me he quedado con ganas de ver una película que no la encuentre.

Si me tengo que desplazar, porque eso cuesta, que tengas ganas de ver algún título, pero ni siquiera la puedas encontrar. La Cineteca sí te da, aquí en la Ciudad de México, porque esto sí es muy chilango; porque el resto de la República es otro rollo, creo que ellos sí padecen lo que tú me estás contando. No hay opciones. Yo lo sé porque me lo ponen en Twitter. Porque yo hablo de estrenos como si fuera estrenos en toda la República, pero hay ciertos títulos que van por zonas. Se tienen que esperar ellos hasta seis meses para que pueda llegar una copia para verla. Ahora, siento que hablar también del asunto de las plataformas, consiguen acercar al espectador. Y a quién sea, donde sea, puede ver lo que quiera.

Obvio todo director quiere que su película salga en la pantalla, quiero suponer, la pantalla grande, pero caray, sino hay manera, mínimo.

Directores que se niegan a dar el salto a otras plataformas por tradición

‘Dunkirk’ se debe ver en pantalla grande, por ejemplo, pero son decisiones que cada quién toma. ¿Qué quieres ver? O ¿qué quieres crear?”

Diferencias clave de los universos de teatro y cine

También en teatro está el EFIARTES, que es un aliviane. Yo las obras que he montado, las he montado con apoyo de EFIARTES. Las últimas seis, anteriormente era capital de riesgo. Y eso también es un aliviane. Pasa lo mismo que en el cine… siento que el que gana aquí es el espectador porque tiene una cartelera al nivel de dónde quieras.

Ahora, es como todo, que tan riguroso tú como productor eres, ¿a quién estás convocando? ¿con quiénes quieres trabajar? O sea, no te hace rico de esto, hay que sacar cuentas. Por el Shakespeare caben 190 personas y el boleto máximo cuesta $350, y tiene que pagar la renta, o sea, nadie se hace rico de esto.

Por amor al arte

Exactamente. Y no me quejo, al contrario, me gusta lo que hago, me apasiona, incluso ha habido proyectos donde hemos tenido riesgo de poner de nuestro dinero aún con EFITEATRO porque el público es muy impredecible, caray. Como lo que sucedió con Chejov; la obra chejoviana tiene una resonancia prácticamente universal, ¿no? pero hay algo de las historias de Chéjov, que se acercan mucho a la sociedad mexicana, quiero decir, a mí lo que me ilusionó de ‘El jardín de los cerezos’ fue que una señora al final de la función se esperó y me dijo: ´’Es que yo perdí mi casa comola perdieron los protagonistas’ y ella hablaba casi como en voz alta, como pensando en voz alta y yo así ‘qué raro’ pero lo que me impactó fue cómo conectó y como lo traes lo que estás viendo.

Tampoco lo tropicalizamos, no hacemos que la acción suceda en la Narvarte, ¿sabes? Tampoco lo hacemos en la Rusia ortodoxa. Sino en un espacio, obviamente conservando lo ruso porque eso no lo puedes quitar, pero en lugar de que se llame Andreevska, se llama Andrea, por ejemplo.

Es necesaria una adaptación

Pero es Chéjov, tal cual. Fíjate que los Chéjovs a mí me ha ido muy bien. Y no los monto para eso, quiero decir, me quedan ‘Las tres hermanas’ que la vamos a hacer, y ya; de las muy famosas. Porque tiene otras que son menos conocidas, pero de las populares me queda eso.

La oferta en el cine y en el teatro

Antes le preguntaba a mi hermano, Manolo Caro, ¿quién hace estas chingaderas? Pero ahora, no sé, me he llevado unas sorpresas. Si tienes un buen montaje, y está bien montado y es lo que estás invitando, que la gente no se sienta timada por lo que pagas, tienes más posibilidades de que te vaya bien, ¿no? Ahora, a veces los montajes no salen.

Hay cosas buenas y cosas malas en todos lados. He visto aquí en México cosas alucinantes, de teatro. O sea, hay poca conciencia de lo trascendente que puede ser esto, lo damos por hecho porque nos queda aquí. Pero por ejemplo en Nueva York yo he pagado boletos de $200 dólares y he visto cosas decepcionantes.

Tu papel como crítico

Es una responsabilidad. Yo empecé en esto casi como juego, yo era conductor de un programa de videos. Y poco a poco me fui enrolando y le agarré la onda a la televisión y me gustó lo que hacía y me fue bien. Pero de pronto me convertí en un líder de opinión, y nunca me lo había propuesto. Jamás. Yo decía las cosas como yo quería porque en ’24 por segundo’ teníamos la libertad plena. A mí nunca me censuraron. Chécate esos que critican Televisa y seguro tendrán sus experiencias, pero en mi caso no, siempre fue como muy aparte.

De repente, en la calle me decían, ‘recomendaste tal película y la fui a ver y es una porquería’, o las que me maquillaban; nunca se me va a olvidar un caso en particular, que ganan muy poco dinero, y para ellas, una ida al cine es un gran evento, en todo sentido, porque viven con su familia, porque tienen que dejar a los hijos, porque tienen que gastar un dinero que a veces no tienen. Entonces, no es como nosotros que podemos darle clic a lo que queramos. Y recuerdo como me reclamó una maquillista y dije ‘¡Chin!’. Con esto no quiere decir que tenga que ser más condescendiente, sino que tengo que estar más preparado.

Y fue lo que hice, todo el tiempo estaba estudiando. Siempre estoy leyendo o viajando muchísimo o tratando de ir a los festivales. O sea, Cannes, todo yo me lo financió. Es una lana, pero es invertida. No es lo mismo, estar aquí y estar leyendo los reportes, a estar allá. allá es de primera mano, allá es tu opinión. No es lo que escuchaste que tienes que decir. Es muy fácil quedarse cómodo, estar en un lugar y estar contratado y que ya sepas que tienes tu espacio y todo, y te acomodas y echas la hueva y cuando lo piensas, pasaron muchas cosas y ni cuenta te diste.  Y más ahora”.

Bombardeo de información y la evolución de los medios

Claro, porque tampoco sabemos a dónde va esto. Yo tuve la suerte, cuando empezó el boom digital me hablaron de MSN. El editor, el mero mero, cuando Messenger era el hit, él veía 24 por segundo’. Entonces yo no sabía qué era un podcast. Llegué y aprendí en chinga. Y es otro lenguaje.

Ahora estoy en El Heraldo y tengo un videoblog con recomendaciones semanales y es eso, tratar de que la cápsula sea corta, porque si dura cinco minutos ya es una hueva y ya nadie la vio, entonces tienen que ser dos minutos y medio, pero los dos minutos y medio tienen que estar bien sustentados los comentarios. Me da terror, yo respeto mucho lo que hacen los demás pero me da terror parecer un youtuber, diciendo pura mamada. No es mi estilo. Ni es mi estilo, ni me va, me voy a sentir incómodo… ya sería muychavorruco.

Pero hay youtubers de 40 años. Se ponen una cachucha y unos tenis. También debes saber a quién vas. Yo siempre he sido un comunicador de target, nunca he sido masivo, me queda claro. Incluso cuando entré a Televisa, con esta presión del rating y demás, yo fui claro y me negué; yo no me iba a poner un sombrero porque era ‘martes de banda’. Tengo mi espacio y si les gusta, aunque acepto críticas y cambios, pero siempre trato de defender mi estilo y mi forma de ser”.

La gente te busca como crítico

“Exacto, luego de que me contrataran en El Heraldo, cuando salió mi primer videoblog me llamaron muy sorprendidos porque no esperaban una respuesta, así como fue. Y es un público que siempre me ha seguido. Yo lo pongo en redes o subo la cápsula y es mi público. Seguramente no tengo los hits de algún youtuber, sin embargo, sí traigo un público conmigo. Eso también me ha ayudado a que los anunciantes me busquen y yo pueda continuar con mi trabajo, y proponer más cosas, esto se debe al target, no es la masa, pero sí es algo considerable.

Por otro lado, los años también te dan mucha credibilidad, seguir vigente y que la gente siga viendo tu contenido luego de tanto tiempo. Te voy a ser honesto, sí me han tocado algunas trolleadas durísimas, y al final la gente es muy buena onda conmigo, con sus respectivas excepciones. Cuando leo los comments, la gente me tira buena onda, como pasó con El Heraldo. Y es eso, es que te han visto toda la vida, es la generación que creció viendo ’24 por segundo’, fueron 12 años y ahora son papás”.

La dureza y lo reaccionario de las redes sociales

Como lo que sucedió en los Oscares, son eventos que la gente los ve para criticar, aunque llegues brillante y excelso, tu inglés sin acento, la gente va encontrar la manera de criticarte por donde sea. A eso te expones, así es el mundo ahora, así responde la comunicación. Siento que los mexicanos somos más malos que otros, somos implacables. Está relacionado con nuestra sociedad, nos cala mucho el éxito ajeno o de un compatriota.

Sí, somos muy crueles entre nosotros. Como con EizaGonzález que a mi parecer, lo hizo muy bien en ‘Baby Driver’ y que su intervención en los Oscares también estuvo muy bien, se notó la envidia de la gente, para mí lucía genial; fueron críticas sin sustento.

Yo evito de leer eso o de verlo todo el tiempo, a veces, cuando quiero saber algo sobre las reacciones de algo que dije, pero no indago tanto en las redes. Lo que me duele, es darme cuenta de que hubo una equivocación; el año que salió la última versión de ‘Ben Hur’, me cambiaron un texto en Chilango, para mal. De pronto empecé a recibir tuits, super ojetes y no tenía ni idea de qué hablaban. Aunque sabía que se referían al texto de ‘Ben Hur’, resultó que los correctores de estilo dijeron que la primera película de ‘Ben Hur’ fue la de Charlton Heston cuando yo sabía que en los 20’s hubo una, igual de popular que la del 58. No sabes como se vinieron encima, muy duro.

Crítica y análisis cinematográfico

“Es una media, depende del medio para el que vas a publicar y cuál es la extensión. Porque no puedes hacer un análisis cinematográfico en 14 caracteres. No se puede; yo escribo en Rolling Stone y para mí sigue siendo un súper medio porque ahora tengo que entregar una entrevista de Spielberg de 16 mil caracteres y depende del medio. Yo nunca he profesado ser un académico, he estudiado, aunque nunca he sido un experto a niveles de maestría, etc.

Yo siempre hablo de los 90 para acá, más allá puedes consultar a un experto historiador de cine, yo conozco y puedo comentar esa temporada porque me consta, porque la viví. Yo no te puedo contar del cine silente, estoy familiarizado y enterado, sin embargo, no soy un historiador. Se pueden confundir los términos y para mal. Ya cualquiera es un experto, o esos que se ponen ‘Crítico’ con mayúsculas y nunca los has escuchado. Y con la proliferación de blogs, con sus respectivas excepciones, como Jean Cristoff en ‘Mi Cine, tu Cine’, es algo super agradable.

Me encantaría armar un proyecto similar donde inste a nuevas generaciones, como Alonso Diaz de la Vega que está cañón, ese chavo llegó como un gran crítico de cine. Es un talento, cuando lo lees, puedes ver que sabe escribir y entiende como ver una película. Y lo que hace Jean Cristoffes empujar a otros jóvenes, entonces eso es muy loable.

Hacia dónde va el futuro de la industria del cine mexicano

Lo que se esperaba era el Oscar para Guillermo del Toro, y ahora me han preguntado mucho esto, que era lo que faltaba. Yo entrevisté a Cuarón en el evento de Canon hace seis meses y me dijo: ‘Le van a dar el Oscar a Guillermo’, y yo no le dije nada. Pensé, qué huevos de asegurar algo así, con tanta anticipación. Y ¿qué sigue? No tengo idea, quiero ver la de Carlos Reygadas, será algo que debemos ver, sé por muchos lados de muchas películas con perfiles interesantes, siento que viene una generación bien padre.

Nadie está echando la hueva, yo sí creo que el apoyo por parte del gobierno es indispensable, como el EFICINE, pero debería existir más fondeo para la producción. Porque finalmente el cine es el reflejo de la sociedad, es una cápsula de un momento claro, y el arte en general, está descuidado, no son prioridades de los políticos. Y los recortes, son cada vez más considerables, te digo porque también conozco el ambiente de la televisión abierta y es otro reflejo de que no hay presupuesto, que el gobierno no apoya la cultura, aunque es una obligación.

El panorama que tenemos no resulta muy esperanzador, por donde voltees; yo no he visto a ningún candidato con un interés por el estímulo de la cultura. Ninguno lo tiene en sus agendas principales. Y este sexenio que termina, fue un retroceso terrible, va pasar a la historia como uno de los peores del país. La situación en general”.

Reflejo de la crisis que se avecina

Los argentinos siempre están en crisis, y siguen haciendo películas muy padres. Tampoco se trata de lamentarse, al contrario, es buscar la forma de avanzar. No hay que olvidar: ‘A río revuelto, ganancia de pescadores’. En el aspecto que históricamente, las crisis  provocan reacciones artísticas, las cosas que llegan para quedarse nacen en situaciones de ecuanimidad, donde la gente se avienta y se ve capaz de conseguir lo que busca.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Unable to load the Are You a Human PlayThru™. Please contact the site owner to report the problem.